Masescena

Ramón Paso: «Lo único que importa en la vida es el amor y la risa, el resto son circunstancias»

El reparto de su última función lo completan Ana Azorín, Inés Kerzan, Ángela Peirat y Carlos Seguí

Una actriz que le llama poderosamente la atención, y que no es de su compañía, es Eva Isanta. Cree que es una cómica brillantísima. Es alguien con quien Ramón Paso querría trabajar. Y en masculino, destaca a Flotats. Afirma de él que es mágico. Lo recuerda en una obra fabulosa que hizo, Ser o no, para acabar con la cuestión judía, en la que al finalizar la obra se ponía en el desembarco, y contaba una historia de una sastra y su abuela, una historia del autor, no de él. Y en mitad de la historia rompía en un llanto que parecía sincero y que está seguro que hacía en todas las representaciones. No es un genio, es un mago, va más allá.

Ramon Paso 2021

Lo único que le falta a Ramón Paso es más espacio para los libros. Ya los tiene almacenados en horizontal, y le fastidia mucho. Cuando iniciamos nuestro habitual batallón de preguntas relacionadas con el día a día de nuestro protagonista, reconoce que su mejor hora del día es la una de la madrugada. De pequeño quería ser veterinario. El juguete de la infancia que recuerda con más cariño es un madelman que iba vestido de camuflaje. Mara Recatero, en el Teatro Español, le dio la primera oportunidad, estrenando su obra El tesoro. No se disfrazaría de nada en una fiesta de carnaval. Ir de persona normal es su disfraz. Cuando se encuentra solo delante de un espejo lo que suele hacer es lavarse los dientes. Del rasgo físico del que se siente más orgulloso es de su piel, que es muy suave. Reconoce que al ser Capricornio está avergonzado continuamente, pero cualquier situación social le avergüenza bastante. Su canción preferida está ligada al momento que vive. Mientras se realizó la entrevista su canción favorita era El marido de la peluquera de Pedro Guerra. Tiene miedo a la pérdida de memoria y a las cucarachas. Sería capaz de mentir por conseguir vender una obra, por amor, pero tiene claro que al dedicarse al teatro miente mucho. No suele perder los nervios, y al otro sexo le envidia todo y nada. Le gusta que haya diferencia, y le encantaría ser mujer por un día. El hecho en la historia de la humanidad que le produce más admiración es la aparición de la escritura. Y el que le produce mayor rechazo es el holocausto nazi. No suele utilizar los refranes, pero sí cita mucho a diferentes autores. En este momento citaría a Charles Bukowski, un autor que le llega mucho por el realismo sucio. El hecho tecnológico que más le cuesta comprender son todos, pero el ordenador, que él dé a las teclas y salga en la pantalla “lo flipa” (risas). Su infierno particular es la falta de respeto que por la cultura hay en nuestro país. Le hubiese gustado ser el protagonista de Los Vengadores. Pasaría una noche con Amélie Nothomb, una escritora belga brillantísima.

Dramaturgo, guionista y director de escena, Ramón Paso nace en Madrid en 1976. Es nieto del dramaturgo Alfonso Paso y bisnieto del escritor Enrique Jardiel Poncela. Es finalista del Premio Valle-Inclán de Teatro 2019 por la dirección y dramaturgia de Las leyes de la relatividad aplicadas a las relaciones sexuales, es autor de éxitos como Usted tiene ojos de mujer fatal… en la radio y Otelo a juicio – que también dirige – estrenados en el teatro Fernán Gómez; El reencuentro, estrenado en el teatro Maravillas, dirigido por Gabriel Olivares e interpretado por Amparo Larrañaga y María Pujalte; o La importancia de llamarse Ernesto de Oscar Wilde, en el Teatro Lara (Sala Cándido Lara), donde firma la versión y la dirección. Su primer estreno profesional, El Tesoro, tiene lugar en el Teatro Español de Madrid en 1998. Cuenta a sus espaldas con más de una treintena de montajes teatrales, ya sea como dramaturgo, director de escena o en ambas funciones. Independientemente de este trabajo, ha colaborado como asesor de dramaturgia en Tratos de Miguel de Cervantes, y Jardiel, un escritor de ida y vuelta de Enrique Jardiel Poncela, ambas dirigidas y versionadas por Ernesto Caballero, además de en La autora de las Meninas, texto y dirección de Ernesto Caballero; y Un soñador para un pueblo de Antonio Buero Vallejo, con dirección de Ernesto Caballero, todas ellas para el Centro Dramático Nacional; además de en la versión de Cuatro corazones con freno y marcha atrás de Enrique Jardiel Poncela, dirigida por Gabriel Olivares; y en el trabajo dramático respecto a la dirección de actores en Eloísa está debajo de un almendro de Enrique Jardiel Poncela, dirigida por Mariano de Paco Serrano, donde también firma la versión del texto.

Además de su amplia trayectoria en teatro, ha trabajado como guionista de televisión, tanto en el desarrollo de proyectos propios como en la escritura y coordinación de guiones para algunas de las más destacables series del panorama audiovisual, colaborando con las principales productoras del país, llegando a más de cien capítulos emitidos. Sus últimos trabajos para televisión han sido Los habitantes de la casa deshabitada, donde firma el guion y la dirección de actores, en una producción de Focus audiovisual para TVE; y El crédito de Jordi Galcerán, donde firma el guión junto a Galcerán, en una producción de Focus audiovisual para TVE y TV3.

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