Masescena - Acción, emoción, poesía y pensamiento: ejes de la temporada 2022-23 del Teatro de La Abadía

AÑO VI  Número 275

26 NOVIEMBRE 2022
TEMPORADA 22/23

Acción, emoción, poesía y pensamiento: ejes de la temporada 2022-23 del Teatro de La Abadía

El Teatro de La Abadía presentó el pasado jueves 14 de julio su programación para la temporada 2022-23 con un total de 24 obras y una serie de nuevos ciclos y actividades que se acogen a las cuatro palabras que caracterizarán el impulso artístico que Juan Mayorga, director artístico del teatro, quiere que acompañe a los espectadores durante la próxima temporada: acción, emoción, poesía y pensamiento.

En la rueda de prensa, junto con Mayorga, intervinieron Jorge Moreta, Coordinador General del Área de Cultura de Ayuntamiento de Madrid. Javier de Dios, Subdirector General de Teatro del Ministerio de Cultura. Y Marta Rivera de la Cruz, Consejera de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid.

 

Una programación convocante

La programación de La Abadía para la temporada 2022-23 estará compuesta por 24 obras de creadoras y creadores de diferentes generaciones, que practican lenguajes escénicos diversos. Nombres, algunos, que atesoran ya una amplia trayectoria y gozan de un amplio reconocimiento, por lo que “es motivo de orgullo para la casa que hayan querido trabajar en nuestro teatro”, expresó Mayorga durante la presentación. Una nómina de artistas que convivirá, durante la temporada que se estrena a la vuelta del verano, con otros de media carrera o emergentes, por cuyo indudable talento apuesta este teatro. Eso sí: unos y otros nombres mantienen el denominador común de la excelencia, uno de los pilares sobre los que La Abadía quiere asentar su programación.

Junto a clásicos como Molière, Sófocles o George Tabori, este año se escenificarán en los escenarios de las Salas Juan de La Cruz y José Luis Alonso textos de firmas españolas como Vanessa Montfort, Álvaro Tato, Alberto Conejero o Rodrigo García. También habrá importantes representaciones de la dramaturgia contemporánea internacional: Steven Berkoff, Pascal Rambert, Gabriel Calderón, Andrew Bovell, Wajdi Mouawad; a directores como Helena Pimenta, Paula Paz, Joan Arqué, Julián Fuentes Reta, Pedro Casablanc, Sergio Peris-Mencheta, Luz Arcas o Sol Picó. E intérpretes como Israel Elejalde, Irene Escolar, Pedro Casablanc, Pere Ponce, Isabel Ordaz, Carmelo Gómez, Joan Carreras, Andrea Garrote, Ariadna Gil.

 

Siete estrenos absolutos

En la próxima temporada, La Abadía acoge siete estrenos absolutos, dos de producción propia y tres como coproducción.

El primero estreno absoluto será Finlandia (22 sep – 21 oct), con dirección y texto de Pascal Rambert y con la interpretación de Irene Escolar e Israel Elejalde, dos intérpretes muy vinculados a la casa. Una obra que supone el retorno del proyecto Kamikaze, agrupación con la que La Abadía coproduce lo que, se espera, será todo un acontecimiento para el arranque de la temporada teatral madrileña.

También será un estreno absoluto María Luisa (20 abr – 21 may), con texto y dirección de Juan Mayorga, sobre una mujer que vive sola, los peligros que eso conlleva y la imaginación que puede suscitar. En Coraje de madre (23 feb – 19 mar) Helena Pimenta se pone al frente de la dirección de un texto de George Tabori, con Isabel Ordaz y Pere Ponce en escena, entre otros; en la trama, Elsa Tabori, madre del escritor y dramaturgo, que consiguió salvarse de ser deportada a un campo de exterminio, dialoga con su hijo, corrigiendo una y otra vez las versiones de este sobre lo sucedido.

Una de las obras más esperadas de la temporada, en coproducción con otros teatros europeos, será Cristo está en Tinder (25 may – 11 jun), de Rodrigo García, todo un clásico contemporáneo.

Junto al Tobacco Factory, de Bristol, La Abadía ofrece El muro (10 – 12 feb), obra a partir de un concepto de Juan Ayala, con dirección de la salvadoreña Egly Larreynaga. Cada función será distinta y versará sobre el encuentro real entre dos personas que, por diferentes razones, no pueden desplazarse para encontrarse en directo.

Otra de las grandes propuestas de la temporada será Cielos (14 jun – 9 jul), dirigida por Sergio Peris-Mencheta a partir de la obra del del escritor libanés-canadiense Wajdi Mouawad, en la que constituye la última parte de su tetralogía “La sangre de las promesas”, iniciada con Incendios, cuya versión en castellano se estrenó en La Abadía. En esta obra de suspense, un grupo de especialistas de diferentes nacionalidades ha de impedir un posible atentado.

Para la transición de 2022 a 2023, dos autores clásicos. Por un lado, Molière: Ay Teatro, con Álvaro Tato y Yayo Cáceres, rendirá homenaje al genio francés de la comedia en su cuarto centenario con el espectáculo Vive Molière (1 – 30 dic), un montaje a partir de varias de sus obras con el sello inconfundible de la compañía. Y para comenzar el año, otro clásico, Sófocles. En este caso, con el trabajo que ha llevado a cabo la actriz y directora Fernanda Orazi en Electra (12 – 22 ene), a partir de la tragedia del dramaturgo griego, con un espectáculo en el que potenciará un tono íntimo de cercanía, con dos jóvenes actrices y dos jóvenes actores.

 

Un pequeño mapa de la dramaturgia contemporánea

Junto a estos estrenos absolutos y las obras que se repondrán tras su pasada exhibición en La Abadía, el teatro acogerá una serie de títulos que, tras su exhibición en otros escenarios, llegan precedidas de un gran prestigio.

Así, el dramaturgo y director uruguayo Gabriel Calderón presentará en España Ana contra la muerte (25 nov – 4 dic), con una breve exhibición en el marco del Festival de Otoño, además de recuperar Historia de un jabalí o Algo de Ricardo (29 sep – 9 oct). En la primera, Calderón parte de una experiencia personal que quiso superar mediante el teatro con la historia de una madre que se desvive por salvar a su hijo, con tres magníficas actrices uruguayas en escena. La segunda, con Joan Carreras, quien obtuvo por este trabajo el Max al mejor actor, se repone tras su buena acogida en La Abadía hace dos temporadas, considerada por varios medios como una de las mejores obras de aquel año.

En Decadencia (19 ene – 5 feb), Benjamín Prado adapta el texto, nunca representado en Madrid, de una de las figuras más emblemáticas del teatro británico, Steven Berkoff. Pedro Casablanc se encarga de la dirección e interpreta, junto a Maru Valdivielso, esta obra sobre dos parejas formadas por tres aristócratas y un vividor, que aborda la hipocresía, la lascivia, lo políticamente incorrecto, el egoísmo infinito…

La correspondencia entre Carmen Laforet y Elena Fortún es la base de Cartas Vivas (26 ene – 5 feb), obra de la directora Paula Paz, directora del Cervantes Theatre de Londres. Paula Rodríguez y Elena Sanz interpretan a dos de las escritoras españolas más relevantes del siglo XX para, a través de su conversación epistolar, hablar sobre sus vocaciones literarias, sus relaciones afectivas, y sobre las sombras que arrojaba la Guerra Civil sobre la sociedad española.

Pablo Rosal, que se dio a conocer como dramaturgo y director con una de las grandes obras de los últimos años, Los que hablan, vuelve a La Abadía como autor del texto de Asesinato de un fotógrafo (13 – 23 abr), obra que también interpreta bajo la dirección de Ferran Dordal. En esta obra, producción de la Sala Beckett, se ponen en escena las indagaciones del detective Julio Romero, acompañadas de una serie de fotos que van dando pistas sobre la muerte de un fotógrafo en una habitación de hotel.

 

Repensar la historia

Vanessa Montfort se encarga del texto y María Herrero de la dirección de La Toffana (3 – 12 nov), obra sobre un singular personaje histórico: una mujer que fue acusada de ayudar a muchas otras a envenenar a sus maridos maltratadores. ¿Alquimista? ¿Justiciera? ¿Envenenadora profesional? ¿Heroína? ¿Bruja? ¿Empresaria de éxito? ¿O todo ello? Tomando como partida el juicio real de este fascinante personaje histórico, la obra se adentra en la sociedad del siglo XVII, donde la única posibilidad de salir viva de un matrimonio opresivo era enviudar.

Tras su paso por el Teatre Nacional de Catalunya, La Abadía acoge El mar. Visión de unos niños que no lo han visto nunca (15 – 26 feb), de Xavier Bobés y Alberto Conejero. Bobés, uno de los creadores de teatro de objetos más importantes, y Conejero, quien estrena por primera vez un texto en este escenario, presentan la historia de Antonio Benaiges, un maestro de escuela de pueblo que prometió enseñar a todos sus alumnos el mar, dado que ninguno lo había visto. Pero estalló la Guerra Civil y el profesor fue represaliado.

Hay alguien en el bosque (23 mar – 2 abr) es un proyecto de Cultura i Conflicte, que aglutina a gentes del teatro, de las artes audiovisuales, del periodismo y del pensamiento, en un espectáculo cuyo interés ha vuelto a cobrar actualidad al hilo de la guerra de Ucrania, dado que el montaje gira alrededor de la violación como arma de guerra. Un espectáculo construido a partir de entrevistas, hechas in situ por el propio colectivo, a mujeres violadas en la guerra de Yugoslavia, a hijos nacidos de esas violaciones e incluso a perpetradores. La dramaturgia es de Anna Maria Ricart; la puesta en escena, de Joan Arqué, recientemente ganador del premio Max a la mejor dirección.

Canción del primer deseo (27 abr – 14 may) nace del trabajo colaborativo entre Andrew Bovell y Julián Fuentes Reta a lo largo de cinco años. Tras varias residencias de creación y múltiples procesos de destilación, han dado forma a una pieza textual que se ancla en tres momentos de la historia de España: 1937, 1969 y el presente. Un relato ficticio que cierra la trilogía comenzada con Cuando deje de llover y continuada con Las cosas que sé que son verdad. A partir de múltiples testimonios reales, Bovell ha tejido una historia transgeneracional desde la cercanía de nuestra memoria y la distancia para afrontarla sin partidismo y ningún ajuste de cuentas.

 

De nuevo en La Abadía

A lo largo de esta nueva temporada vuelven varios títulos que ya pasaron por La Abadía y que tuvieron una gran acogida tanto de público como crítica, por lo que regresan a la cartelera del teatro en busca de quienes se quedaron sin verlas. O de quienes quieran repetir. La primera es A vueltas con Lorca (15 – 25 sep), montaje dirigido por Emi Ekai y con Carmelo Gómez en escena. Un montaje que ha girado por toda España y que pone su cierre, precisamente, abriendo la temporada de este teatro.

También repite Historia de un jabalí o Algo de Ricardo y, después, Para acabar con Eddy Bellegueule (26 oct – 6 nov), producción de LaJoven, un espectáculo a partir de la novela de Édouard Louis, un relato sobre su experiencia personal al sufrir la homofobia durante su juventud en una pequeña localidad industrial francesa. También vuelve Pundonor (8 – 12 mar), escrita e interpretada por Andrea Garrote y codirgida por ella y Rafael Spregelburd, considerado en Argentina como el mejor espectáculo unipersonal de la década.

 

Danza, familiar, experiencia itinerante

Durante esta temporada también se podrá disfrutar de dos espectáculos de danza. Todas las santas (1 -5 mar), el nuevo trabajo de la coreógrafa andaluza Luz Arcas con artistas de El Salvador, Nicaragua y España. Y Macarron Power (22 – 25 jun), de Sol Picó, un espectáculo de danza en torno a la migración, con música en directo, que empieza en el jardín del teatro y acaba en el interior de la sala.

En Navidad, La Abadía recupera su tradición de ofrecer experiencias para público familiar con un hermoso espectáculo, recomendado para cualquier persona de más de tres años, titulado Full House (27 – 28 mar), una creación de un colectivo de artistas catalanes y austriacos que ha dirigido Ana Redi-Milatovic. Un espectáculo de máscaras, con música en directo, sobre tres vecinos: un perro, un caballo y un koala, cuya convivencia no resulta sencilla.

Y en la semana del 11 de marzo, se hará memoria de uno de los acontecimientos más dolorosos de la reciente historia de esta ciudad. Tres jovencísimas creadoras, Inés Collado, Inés González y Cristina Marín-Miró, ofrecen en Santa Eugenia (4 – 26 mar) una experiencia inmersiva e itinerante que invita a los espectadores, guiados por un collage auditivo, a caminar por el barrio de Santa Eugenia acompañados por voces que recuerdan cómo vivieron, qué sintieron, qué pensaron aquella mañana.

 

La Abadía expande su actividad

Además de este conjunto de obras que conforman la temporada artística del teatro, La Abadía ofrecerá dentro de su programación expandida una serie de actividades paralelas, surcos en palabras de Mayorga, por los que el espectador podrá transitar a lo largo de la temporada.

Cómicos en La Abadía: Se trata de un ciclo en que grandes intérpretes como José Sacristán, Juan Margallo, Carmen Machi o Javier Gutiérrez se encontrarán en La Abadía para hacer memoria de trabajos y experiencias en un formato ideado y dirigido por Andrés Lima.

Poetas en La Abadía: este teatro también quiere ser casa de los poetas, y para ello acogerá las voces de, entre otros, Luis García Montero, Luisa Castro, Ángela Segovia, Juan Carlos Mestre, Alberto Conejero y Olvido García Valdés. Dentro de este ciclo, y en alianza con el Festival Eñe, se dedicará dos jornadas a la poeta y filósofa Chantal Maillard.

El faro de La Abadía: se convocará a una meditación honda y serena sobre el teatro proponiendo diálogos de pensadores como Nuria Sánchez Madrid, Javier Gomá, Reyes Mate, José Antonio Sánchez y Marina Garcés con creadores escénicos que trabajarán en La Abadía esta temporada.

Exposiciones en La Abadía: el Absidiolo de la Abadía se convertirá en un espacio expositivo dedicado a hacer memoria del teatro y a indagar sobre su futuro. Comenzará en octubre con una exposición de carteles de espectáculos emblemáticos de La Abadía.

Formación en La Abadía: se ofrecerán talleres en dirección, en dramaturgia, en interpretación y en otros campos de las artes escénicas, liderados por importantes creadores como Helena Pimenta, Lucía Carballal, Eusebio Calonge, María del Mar Navarro, Miquel Àngel Raió, José Manuel Castanheira.

La Abadía cruza la calle: el teatro sigue ofreciendo a sus vecinos un lugar en que crear teatro y hacer comunidad. La Abadía quiere estar en el mundo, y estar en el mundo empieza por estar en el barrio.

 

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