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Antonio Ruz dirige «In Paradisum» para la Compañía Nacional de Danza al tiempo que coreografía a 30 bailarines, entre ellos la actriz María Pedraza, para la película «Las niñas de cristal», de Jota Linares

Tres estrenos escénicos en 2021, una película sobre su propia Compañía y la dirección coreográfica de la próxima película de Jota Linares Las niñas de cristal (Netflix) son algunos de los retos a los que se enfrenta el Premio Nacional de Danza Antonio Ruz en este 2021
Tras haber sido bailarín de la Compañía Nacional de Danza, Ruz dirige ahora su próxima producción, In Paradisum, que se estrena el 8 de abril en los Teatros del Canal como parte de un programa triple y viajará a Bilbao el 16 y 17 de abril y a Alcobendas el Día Internacional de la Danza (29 de abril) en una función y coloquio con Ruz, Nacho Duato y Joaquín De Luz. Entradas aquí: https://cndanza.mcu.es/giras-2020-2021/
In Paradisum, según Antonio Ruz: “va a ser un chute de energía, de libertad, de emoción y de movimiento que no dejará a nadie indiferente. Es un viaje humano en el tiempo que conecta al público entendido con el menos habituado a la danza contemporánea. Ver al elenco de la CND en este nuevo registro es una oportunidad única que no hay que perderse”

En febrero de 2021 Antonio Ruz y la violista Isabel Villanueva estrenaron SIGNOS, una obra escénica multidisciplinar que abre una nueva ventana a la música clásica y la danza contemporánea. La pieza se estrenó en Sevilla, ha visitado Pamplona y viajará el 18 de septiembre a Córdoba, ciudad origen del creador, y tiene como novedad la vuelta a los escenarios de Ruz como intérprete. 

El próximo estreno al que se enfrenta Ruz es un encargo de la Compañía Nacional de Danza, con la que crea por primera vez una propuesta titulada IN PARADISUM, que estará desde el 8 al 11 de abril en los Teatros del Canal, el 16 y 17 de abril en Bilbao y el 29 de abril en Alcobendas (incluyendo un coloquio con Ruz, Duato y De Luz). El espectáculo se presenta en un programa triple que incluye la recuperación de Remansos de Nacho Duato sobre música de Enrique Granados y Arriaga de Joaquín De Luz, Pino Alosa y Mar Aguiló. 

A modo de viaje en el tiempo, IN PARADISUM propone un diálogo entre la música sacra y la popular, entre lo sagrado y lo mundano, la colectividad y el individuo. Una reflexión humanista sobre el concepto y la búsqueda de espiritualidad en nuestro tiempo. Un ritual escénico lleno de movimiento, ritmo, sutileza, unísono, pulsación, emoción y energía.

La pieza rinde homenaje al compositor del Renacimiento Tomás Luis de Victoria y se ambienta escenográficamente en las pinturas de El Greco. La pieza arma, según Ruz, “un ritual colectivo del baile como instrumento de conexión con uno mismo y con los demás. La idea de trascender y sentirse parte de un todo.  Planteamos una reflexión humanista sobre la espiritualidad en nuestro tiempo. Con la dramaturga Rosabel Huguet hemos trabajado para que cada espectador sea libre de hacer su propia lectura a través de las imágenes, la música, la puesta en escena y por supuesto, la coreografía”.

El tercer estreno de Ruz –pospuesto por la pandemia- tiene lugar en junio en Madrid y en octubre en un espacio emblemático de la ciudad de Barcelona: la recuperación de un ballet inédito, germinado en la época de las vanguardias, que no se pudo estrenar debido a los avatares históricos de ese momento (Guerra Civil y II Guerra Mundial), en un curioso paralelismo con lo que la realidad actual está provocando también en el sector de artes escénicas. 

 

Antonio Ruz y el Cine: Coreografía a María Pedraza para Netflix y dirige su primera película 

El Cine también ha entrado de lleno en la carrera de Ruz y lo ha hecho con dos proyectos que, en cierta manera, simbolizan su carrera que compagina proyectos personales con retos muy distintos propuestos por otras instituciones u organizaciones. Actualmente, está metido en el rodaje de uno de los próximos estrenos de Netflix, Las niñas de cristal, de Jota Linares, donde el creador dirige el movimiento de 30 bailarines, entre ellos la actriz y bailarina María Pedraza. Pedraza se pone en la piel de Irene, la sustituta de la gran estrella del Ballet Clásico Nacional tras su inesperado suicidio, y en estos días de rodaje ha asegurado a través de sus redes sociales que está “Danzando lo más bonito que he podido danzar nunca”. 

Además de este rodaje, Ruz estrenará a lo largo de 2021 la primera película de la Compañía Antonio Ruz titulada AÚN, una pieza de danza contemporánea para la gran pantalla que se ha rodado en diciembre en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Antonio Ruz codirige esta película junto con Manuel Rodríguez, director creativo de ELAMOR, y celebra así los diez años en escena de su Compañía con un homenaje colectivo y la participación de alrededor de 20 intérpretes que han formado parte de esta trayectoria.

 

Sobre la Compañía Antonio Ruz

Fue en 2009, fruto de una necesidad personal y artística, cuando Antonio Ruz (Premio Nacional de Danza 2018 en la categoría de creación y Premio Ojo Crítico de Danza 2013 de RTVE), crea en Madrid su propia compañía de danza con la que ha presentado sus trabajos en Europa, África y América del Sur. Estrena su primera propuesta en 2010 (No Drama, tras haber sido seleccionada por el Centro Danza Canal de Madrid en su 1º convocatoria de residencias). Al frente de esta agrupación, ha continuado el creador desarrollando su discurso de corte y resultado ecléctico y comenzó a impulsar, al mismo tiempo, la particular relación que mantiene con la música, a menudo en directo, siempre protagonista junto al movimiento, identidad del discurso de obras recientes. 

La compañía tiene como objetivo la investigación y la búsqueda en el campo del movimiento, huir de etiquetas, encontrar su propia identidad con la mezcla de lenguajes y la colaboracióncon artistas de otras disciplinas como las artes plásticas o la música antigua y contemporánea para establecer un diálogo entre ellos. El equipo participa de forma activa en cada aspecto del proceso creativo dando al trabajo un enfoque de 360º: desde la luz a la escenografía o la coreografía. Desde una teatralidad abstracta, las cuestiones e inquietudes comunes sobre el cuerpo, su percepción y la ambigüedad son algunos de los conceptos tratados en sus trabajos. El grupo está formado por bailarines-coreógrafos con una importante experiencia profesional y un alto nivel técnico e interpretativo que aportan, sin duda, calidad y originalidad al resultado final de las propuestas.

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