Masescena

Cuerpo, sudor y lágrimas en «Somos la guerra»

La coreógrafa y bailarina Luz Arcas/La Phármaco estrena la segunda pieza de su trilogía Bekristen/ Cristianos
Inspirada en las imágenes marianas andaluzas, la obra baila el cuerpo del trabajo y del deseo, la vitalidad del desgaste y la potencia del llanto
El espectáculo se envuelve con la música electrónica y folclórica de la artista andaluza Sole Parody y cuenta con la asistencia artística de Ernesto Artillo

Con dirección artística y Coreográfico  dramaturgia y espacio escénico de Luz Arcas, Somos la guerra baila la vitalidad y potencia que alcanzan los cuerpos, mientras, en palabras de Arcas, «padecen la violencia de las estructuras verticales que nos hacen, históricamente, mirar hacia arriba: a los dioses, ambiciones y todo tipo de aspiraciones». Así, explica,»en la obra, los cuerpos esperan a que suceda el milagro, pero lo esperan bailando, envueltos en sudor y en lágrimas: el sudor del desgaste (el del trabajo, el del deseo) y las lágrimas de la compasión (las de la súplica, las del cante)». 

Estas imágenes arquetípicas del sudor y las lágrimas son recurrentes en el folclore universal: del erotismo a la fertilidad, del mal presagio a la muerte. En Somos la guerra, afirma la coreógrafa, «la danza no se impone a los cuerpos, sino que desvela lo que les pasa por dentro. El cuerpo como veladura, el baile como revelación. Vivimos huyendo del cuerpo, bailamos para volver a él».  

La pieza, interpretada por la propia Luz Arcas, Marcos Matus y Raquel Sánchez, se envuelve en la música electrónica y folclórica de la andaluza Le Parody. Cuenta además con los audiovisuales de Jorge Colomer y Jorge Juárez, la asistencia artística de Ernesto Artillo, que ha codiseñado el vestuario con Carmen 17 y la iluminación de Jorge Colomer. 

Con un discurso puramente físico, intuitivo, Somos la guerra se inspira en anécdotas, imágenes y referencias concretas de la vida de Arcas: “La música electrónica y tan personal de Le Parody, la influencia del folclore, de las imágenes marianas veneradas en mi tierra, Andalucía, el deseo de bailar más que de hacer danza, lo que el cuerpo que baila convoca o el impacto en mi cuerpo del nacimiento de mi hija». 

 

Desgraciaíto de aquel 
Que come pan de mano ajena 
Siempre mirando a la cara 
Por si la pone malita o buena 

Soleá popular 

Somos la guerra

 

Luz Arcas / La Phármaco 

Luz Arcas funda la compañía La Phármaco en 2009. Es Premio El Ojo Crítico de Danza 2015, Premio Mejor Intérprete Femenina de Danza 2015 en Premios Lorca, Finalista Mejor Intérprete Femenina de Danza en Premios Max 2017, Premio Injuve 2009, Málaga Crea 2009.

Entre sus creaciones destacan Kaspar Hauser. El huérfano de Europa (Teatros del Canal, Festival Otoño a Primavera, 2016,) Miserere. Cuando la noche llegue se cubrirán con ella(Teatros del Canal, 2017), Una gran emoción política (2018, Teatro Valle Inclán de Madrid, coproducida por el Centro Dramático Nacional), Bekristen / Cristianos, una trilogía cuyo primer capítulo, La domesticación, se estrenó en noviembre de 2019 en Teatros del Canal de Madrid y Toná, coproducida por el Festival de Otoño de Madrid y estrenada en el Teatro de la Abadía en 2020. Ha coreografiado para otras compañías: Los hijos más bellos (2018, coproducida por el Ballet de Víctor Ullate/ Comunidad de Madrid), Dolorosa, 2019, La Anunciación, 2021 (ambas creadas para la Compañía Nacional de El Salvador). 

También exploran espacios no teatrales, como en Chacona (2015, Centre Pompidou), Embodying what was hidden (2016, King Juan Carlos Centre, NYU), La errancia (2018, Conde Duque, Garden State), o Habitación con mi alma fuera (2019, Museo Picasso, exposición de Bruce Nauman).

La Phármaco lleva a cabo otro tipo de proyectos artísticos y pedagógicos como el de Mundo y Lenguaje (2016, Malabo, Guinea Ecuatorial), Tú que tienes la luz, en la National School of Drama de Nueva Delhi (2016). Su repertorio ha girado por diferentes países, acompañado de proyectos docentes en Europa, África, América y Asia. Sus trabajos han recibido el apoyo del Centro de Danza Canal, Comunidad de Madrid, Centro Dramático Nacional, Compañía Nacional de Danza, la Agencia Andaluza de Instituciones Culturales, INAEM, Ministerio de Cultura y Deporte, Ayuntamiento de Madrid, SGAE, Instituto Cervantes y AECID.

 

Salir de la versión móvil