Masescena - Solares

AÑO VI  Número 261

18 AGOSTO 2022
DIARIO FESTIVO DE ALMAGRO

Solares

Jueves, 21 de julio de 2022. Día 22

Quevedo preside estos días la Plaza Mayor. Quevedo y una banderita del orgullo gay. No sé qué pensaría el escritor madrileño, aunque montañés según él. Atacó a los bujarrones, que así los llamaba, repetidamente, pero eso no quiere decir gran cosa, porque Quevedo lo atacaba casi todo, andaba con el morro torcido y el talento desaforado. Para muestra les dejó este botón. La estirpe de Quevedo ha dado luenga prole en España, casi siempre de malos escritores muy enfadados que se creen ocurrentes y no lo son. Cela fue uno de ellos, claro, pero también un poco Borges. Estos son los talentosos; si quieren de los otros, abran cualquier periódico y entre los columnistas los tendrán a patadas.

Quevedo preside estos días la Plaza Mayor porque hay una frase suya colgando: “Es tan noble y tan ilustre la paz, que tiene por solar el cielo”.  ¿Cuánto ojos habrán pasado estos días por la pancarta blanca de letras azules? ¿Cuántos de ellos se habrán parado a reflexionar sobre lo que dice Quevedo? ¿Cuántos sabrán que solar significa en el Siglo de Oro el lugar de donde procede uno? Vamos, que la paz viene del cielo, que nos la da Dios, quiere decirnos Quevedo. Nos lo cuenta en Política de Dios y gobierno de Cristo, en el capítulo X para ser más exactos, que lo he mirado en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, esa maravilla.

Quevedo preside estos días la Plaza Mayor con una frase muy bonita, pero que encierra una enseñanza al menos discutible, incluso peligrosa, porque Quevedo distinguirá sobre la paz del mundo y la paz de Dios. Y la paz solo se consigue con la obediencia a Dios, a la razón y a la justicia, dice Quevedo. Y acaba por decir que los reyes son los vicarios de Dios en la Tierra.

Quevedo preside estos días la Plaza Mayor y nos recuerda, aunque no quede muy claro, que el hombre por sí mismo nada puede. No sé si esa es la intención, pero creo que no, que habrá un llamamiento a que luchemos a favor de la paz.

“Ser en la noche un ser como en el día”, es el lema de esta edición del Festival. Es de Ida Vitale, que viene bien porque es uruguaya. Forma parte de un poema que se titula “Fortuna” y canta la suerte de ser “humano y mujer, ni más ni menos”, pero así suelto, como lema, puede decir cualquier cosa o nada.

Pienso en lo juguetonas que son las palabras, en el poco cuidado que ponemos en utilizarlas para no pensar en los seis euros que me han costado dos batidos para los chicos, a tres eurazos el vaso de plástico con una bebida que también lo parece. Es mejor pensar en el cielo, porque en la tierra, nuestro solar, nos están poniendo las cosas muy complicadas.

 

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