Masescena - Mamma Mía! El Musical: La boda musical de la temporada

AÑO VI  Número 277

08 DICIEMBRE 2022
EN EL TEATRO RIALTO DE MADRID

Mamma Mía! El Musical: La boda musical de la temporada

Una de las escenas del musical que puede verse en el Teatro Rialto de Madrid

Hay canciones que forman parte de nuestra vida y con solo nombrarlas, ponemos el hilo musical en nuestras cabezas y es imposible parar de tararearlas. Por si no fuera suficiente, evocamos el contexto y contenido y nos trasladan a un lugar determinado. Si desean viajar a un paraíso remoto mientras reviven los mayores éxitos de uno de los grupos musicales más importantes de la historia deben acudir al Teatro Rialto.

Tras años de ausencia, traducido a más de 10 idiomas y aplaudido por más de 65 millones de espectadores, Juan Carlos Fisher, director de la obra, nos invita a la boda de Sophie y Sky en un pequeño hotel ubicado en una idílica isla griega, propiedad de Donna, la madre soltera de la novia. La joven, sin decir nada a nadie, decide invitar a los tres hombres que pasaron por la vida de su madre, con el fin de  saber quién es su verdadero padre, y quién le acompañará al altar. Donna, por su parte, invita a dos amigas de la infancia, ex miembros de su antigua banda, Donna and the Dynamos. En las veinticuatro horas previas al enlace, aparecerán las dudas en los jóvenes contrayentes, florecerán nuevos amores y se reavivarán viejos romances en una isla llena de posibilidades.

 

Diferente y renovada puesta en escena, más moderna y divertida

Dar vida en un escenario a un clásico musical, por obvio y tópico que parezca, es siempre un reto y una gran responsabilidad, pues las comparaciones con trabajos anteriores son inevitables y cualquier error magnificado. MAMMA MIA! El Musical –llevado al cine en dos ocasiones y convirtiéndose en una de las películas más taquilleras de todos los tiempos– no es una excepción, y una vez visionado, las sensaciones son muy positivas. El contexto para entender la producción del espectáculo resulta esencial, pues a diferencia de montajes anteriores como el de 2004 o 2015 dirigido por Paul Garrington con Nina como protagonista, los productores españoles han conseguido los derechos para hacer una puesta en escena totalmente diferente, renovada y, a mi entender, más moderna y divertida.

El encargado de la dirección escénica es el peruano Juan Carlos Fisher, con treinta y cinco montajes teatrales a sus espaldas y todo un referente teatral. Su trabajo es sensacional desde el punto de vista técnico, con el correcto reparto sobre el escenario, perfectas transiciones y una sobresaliente comunión entre el texto recitado y cantado. Resulta bello de ver y oír cómo las frases de los artistas se funden con las canciones para, a continuación, finalizar con texto o seguir con nuevas canciones. Los tempos de la representación, de dos horas y veinte minutos de duración, son correctos para desarrollar la trama, aunque el segundo acto sea más potente artísticamente hablando. Por otra parte, y quizá la más relevante para el público, es la forma en la que Fisher consigue emocionar y acrecentar los valores como la amistad, la relación materno-filial o el amor en todas sus dimensiones.

 

Un relato fiel al original con una visión más potente, juvenil y cómica

El responsable de la adaptación es David Serrano, un nombre propio en esta disciplina con éxitos en el teatro musical como Matilda, representada actualmente, o anteriores como Grease o Billy Eliot. Como no podía ser de otro modo, ha sido respetuoso y fiel con el libreto de Catherine Johnson y ha sabido extraer y potenciar las escenas más icónicas. Al igual que en la dirección, esta producción de Som Produce tiene un aire más moderno, juvenil, potente y cómico que el público agradece, vistas las risas y caras de emoción. En lo relativo a la las canciones, surge la eterna duda de si mantenerlas en el idioma original o traducirlas al castellano. En esta ocasión se ha optado por esta última y, con el buen hacer del tándem formado por los hermanos Serrano, ha sido todo un acierto, al hacer el espectáculo todavía más inclusivo. Sin embargo, los más puristas también podrán disfrutar de estos éxitos en inglés con un regalo, en forma de popurrí, al finalizar la función.

 

Himnos musicales interpretados por un sensacional reparto

Otro motivo para acudir a MAMMA MIA! El Musical es disfrutar en directo de las canciones de ABBA desde «Dancing Queen» o «Gimme Gimme Gimme», hasta «Chiquitita» y «The Winner Takes It All» entre otras, siendo uno de los máximos exponente del jukebox, construcción musical creada a partir de canciones previamente publicadas. Las letras de los compositores Benny Andersson y Bjorn Ulvaeus son todo un himno atemporal, con más de 400 millones de discos vendidos en todo el mundo, que pasan de generación en generación; y vivirlo y sentirlo en directo es toda una experiencia. La dirección musical corre a cargo de Joan Miquel Pérez, al frente de la orquesta que ejecuta con exquisitez todos los temas antes mencionados.

Los responsables de pasar de las musas al teatro son un elenco conformado por 27 artistas cuyo trabajo es fabuloso. Quiero destacar de forma específica los magníficos coros del cuarteto de “swing”, incluso cuando no están en escena, por ser uno de los mejores del teatro musical actual.

El empoderamiento de la mujer sobrevuela sobre el espectáculo y el mejor ejemplo es el papel de Donna, madre valiente y soltera, interpretada por Verónica Ronda. Esta actriz y cantante curtida en teatro clásico es un todoterreno escénico y pone el listón más alto vocalmente hablando, con números musicales sensacionales como «Money, Money, Money» o el solo vibrante «Siento que se aleja». A su personaje, le acompañan sus inseparables amigas Tanya y Rosie. La primera, interpretada por Mariola Peña, aporta sensualidad y glamour y la segunda, por Inés León, pragmatismo y fortaleza. Juntas interpretan con emotividad «Chiquita» y con explosividad y desenfreno «Super Trouper».

Los protagonistas masculinos no son ni uno, ni dos, sino tres. Un trío formado por tres excelentes actores, con extensas carreras en teatro musical. Jaime Zatarain, como Sam, aporta entereza y un punto dramático-amoroso muy interesante. Carlos de Austria, en el papel de Harry, añade sensibilidad y ternura y, por último, Lluis Canet, como Bill, desborda comicidad y espontaneidad. Sus mejores momentos musicales coinciden con los dúos junto a Verónica Ronda, además de otros sensacionales como el protagonizado por todos ellos en «Gracias por dejarme cantar canciones» o el de Canet junto a León en un pillapilla amoroso.

En el elenco juvenil destacan los contrayentes, a quienes dan vida Gina Gonfaus y Jan Buxaderas. La actriz, en el papel de Sophie, aporta delicadeza y bonhomía con una expresiva y sincera gestualidad facial y corporal capaz de hacernos pasar de la alegría a la tristeza. Por su parte, el actor que da vida a Sky es un tornado escénico con una agilidad, energía y frescura bárbaras. Juntos forman un tándem sobresaliente y les auguro mucho éxito. A nivel vocal, defienden con solvencia sus respectivos papales, aunque faltan por perfilar detalles, los cuales estoy convencido que con el paso de las funciones llegarán al sobresaliente. Con desparpajo y frescura les acompañan Jennifer Lima y Elena Díez, como amigas de la protagonista y Fran Moreno y Pep Gillem, en el lado masculino. El resto del reparto también está fabuloso y termina de amplificar y redondear la trama de la obra.

 

Novedosas, complejas y vistosas coreografías con una ambientación, escenografía y técnica envolventes

Las coreografías de Iker Karrera son otro de los baluartes de esta representación. Este maestro y profesor, formado en danza clásica y contemporánea, nos deleita con sensacionales, vistosas y complejas coreografías distributivas y expresivas. Me fascinaron especialmente aquellas circulares donde los protagonistas salen del grupo y recitan su texto acaparando la atención, mientras el resto de bailarines ejecutan sus movimientos a cámara lenta. Una construcción milimétrica, no usada normalmente en este género, con un resultado sobresaliente. Para hacerlo aún más realista, destaca el diseño de vestuario de Gabriela Salaverri –con 400 trajes, vestidos y conjuntos de todo tipo de tejidos y materiales traídos de distintos países– y caracterización, por Chema Noci, para terminar de introducirnos en la boda del año.

Cuando afirmo que este espectáculo nos traslada a una isla griega no es una licencia periodística, sino una realidad palpable. Nada más entrar en el vestíbulo del teatro podremos disfrutar de bebidas tropicales y más de 2000m2 de vegetación repartidas también por el escenario. En su parte superior, el público observará elementos ornamentales reales, como barcas auténticas de pueblos pesqueros del mediterráneo. Estos elementos son fusionados con una sorprendente y realista escenografía diseño de Ricardo S. Cuerda. Este escenógrafo y arquitecto, al frente de sorprendentes construcciones musicales de éxito como Matilda o La historia interminable, logra con sus decorados recrear la arquitectura propia de una isla griega y dotarles de gran profundidad, consiguiendo juegos de altura del reparto y un aprovechamiento exquisito de todo el espacio escénico.

El apartado técnico, supervisado por González Martínez Alpuente, cuenta con interesantes novedades bien implementadas; en lo relativo al diseño sonoro (Gastón Briski) se ha instalado un sistema doble: el primero transmite el show al público y, el segundo,  completamente  envolvente,  introduce  al  espectador  en  el  ambiente  costero propio del musical. Para  iluminar  y  ambientar  el  show, se ha apostado por la  última  tecnología  LED, dando  gran  importancia  a  la  reproducción cromática, con un despliegue de luz y color, por Felipe Ramos. Todo ello para acompañar a Sophie en su día más especial y el de todos los que quieran disfrutar de este maravilloso musical.

En  MAMMA MIA! El Musical disfrutarán de un espectáculo musical redondo con los grandes éxitos de ABBA y un sensacional reparto en una propuesta más moderna, juvenil, potente y cómica.

 

Libreto: Catherine Johnson.

Composición musical: Benny Andersson y Björn Ulvaeus, con la colaboración de Stig Anderson.

Dirección: Juan Carlos Fisher.

Traducción y Adaptación de las canciones: Alejandro Serrano y David Serrano

Reparto: Verónica Ronda, Mariola Peña, Inés León, Jaime Zatarain, Carlos de Austria, Lluis Canet,
Gina Gonfaus, Jan Buxaderas, Jennifer Lima, Elena Díez, Fran Moreno, Pep Guillem, Urko Fernández, Andoni García,
Héctor Garijo, Mario Hornero, Oscar Muñoz, Lucía López, Paule Mallagarai, Carla Places, María Reina,
Zulema Santana, Juan José Marco, Aarón Mata, Anna Coll y Rebeca del Santo O´Neill.

Diseño de Coreografías: Iker Karrera.

Diseño de Vestuario: Gabriela Salaverri.

Diseño de Escenografía: Ricardo Sánchez-Cuerda.

Diseño de Iluminación: Felipe Ramos.

Diseño de Sonido: Gastón Briski.

Diseño de Caracterización Chema Noci.

Dirección Musical: Joan Miquel Pérez.

Producción Técnica: Guillermo Cuenca.

Jefe Técnico: Gonzalo Martínez Alpuente.

Dirección Producción Artística: Carmen Márquez.

Ayudante de Dirección: Rómulo Assereto.

Dirección de Casting: Carmen Márquez, Carmelo Lorenzo y Blanca Azorín.

Productores Ejecutivos: Marcos CÁMara, Juan JosÉ Rivero

Productores: Pilar Gutiérrez, Marcos Cámara y Juan José Rivero

 

Noticias relacionadas

Últimas noticias
Play
Play
Play
Play