Masescena - Opinión

AÑO VI  Número 275

26 NOVIEMBRE 2022

Es la tercera vez que Plauto pisa la arena del Teatro Romano de Mérida con su obra Miles Gloriosus. En 1989 José Luis Alonso de Santos versionaba y dirigía la obra del autor romano, contando en el reparto con Antonio Resines, Maribel Verdú y Magüi Mira, entre otros. Ya en 2008, Juan José Afonso repetiría éxito con la comedia contando con grandes nombres de la escena de nuestro país, como Pepe Viyuela y José Sancho. Y este año ha sido la mano de Pep Anton Gómez la que ha hecho reír a más de 6000 personas hasta el momento. La obra, protagonizada por Carlos Sobera, ha sido la primera de las producciones de esta 68ª edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida en colgar el cartel de localidades agotadas en las dos funciones que lleva representadas hasta el momento. Pero bicheando en la venta de entradas del propio festival se puede ver que, en total, hay unas diez entradas libres hasta este domingo.

Domingo, 24 de julio de 2022. Día 25

Hay errores que se perpetúan. En algunos ámbitos, cuando eso sucede, se convierten en la norma. Con la lengua, la de hablar, ocurre a menudo. Es uno de los mecanismos habituales de evolución. Con el punto final estamos llegando a un punto en el que no ponerle una “y” para convertirlo en un punto y final es casi un acto de esnobismo. Más en una tierra en la que la “y” sirve para darle énfasis a determinadas expresiones. Ojalá y no fuera así.

Camarero, cobre por aquí. No, por favor, ni se le ocurra, abónelo en esta tarjeta. ¡Vamos, ni hablar, he dicho que os invitaba yo! Estas polémicas se repiten a diario en los restaurantes y pueden convertirse en el inicio de una discusión. Levantemos el foco y hablemos de otras cuentas, como el número de hombres o mujeres que han pasado por la vida de una persona o las amistades verdaderas. Y como lo que no son cuentas son cuentos, pueden tener ración de ambos en la terraza del teatro Quique San Francisco.

Sábado, 23 de julio de 2022. Día 24

La del sábado fue una etapa de montaña de las de antes, de las largas. Vamos a dejar la mañana, que fue ocupada pero no teatral. Con la fresca, a eso de las siete, fui al Teatro de sus mercedes. La obra, El perro del hortelano, está muy rodada. He decidido hacer la broma cuanto antes para quitármela de en medio y centrarme en lo bien que conocen su papel Maribel Díaz, Miguel Barba y Amparo Segovia, que fue el elenco que nos correspondió. Este teatro de proximidad es arriesgado, porque los defectos se ven muy de cerca, pero aquí lo que destaca es la naturalidad y la flexibilidad. Nos tocó un bodorrio en el Parador, con coche de caballos y militares, lo que ralentizó la obra, pero no se notó en ningún momento porque los tres se adaptaron a lo que estaba pasando. Cuando terminó, además de felicitarles, porque se lo merecen, estuvimos chinchorreando un poco sobre quiénes serían los que se casaban.

Viernes, 22 de julio de 2022. Día 23

Estoy reciclando titulares. Por lo de la economía circular y eso. Este viernes tuve doblete. Fui a ver otro Lo fingido verdadero, a mala leche, a ver si me gustaba más que el otro, el que les conté el otro día. Y sí, este del Off, de los italianos de Teatro a Canone es mucho mejor. ¿Por qué? Porque han decidido hacer algo con una obra que sigue siendo un rollo. Para empezar ese han cargado todo el segundo acto, sacan el primero a la calle, nos meten para el tercero al Teatro Municipal, pasan de la mitad de los personajes y despliegan un repertorio de recursos dramáticos de primer nivel. Vamos, que le echan imaginación, cosa que la Compañía Nacional de Teatro Clásico no ha hecho. Y duele. Unos quisieron hacer bueno a Lope, lo consiguieran o no; los otros no lo intentaron.

Jueves, 21 de julio de 2022. Día 22

Quevedo preside estos días la Plaza Mayor. Quevedo y una banderita del orgullo gay. No sé qué pensaría el escritor madrileño, aunque montañés según él. Atacó a los bujarrones, que así los llamaba, repetidamente, pero eso no quiere decir gran cosa, porque Quevedo lo atacaba casi todo, andaba con el morro torcido y el talento desaforado. Para muestra les dejó este botón. La estirpe de Quevedo ha dado luenga prole en España, casi siempre de malos escritores muy enfadados que se creen ocurrentes y no lo son. Cela fue uno de ellos, claro, pero también un poco Borges. Estos son los talentosos; si quieren de los otros, abran cualquier periódico y entre los columnistas los tendrán a patadas.

Miércoles, 20 de julio de 2022. Día 21

Escuché en Onda Almagro a Ignacio García y Natalia Menéndez, no juntos, sino por separado. El actual director hizo un repaso rápido a lo que queda. Cuando están en el cargo, los directores siempre dicen que todos los espectáculos son fenomenales, qué van a decir, así que hay que entresacar de sus palabras pistas para decidir dónde ir. Lo que más me interesó es cuando explicó que Tirso era confesor y que por eso sus personajes femeninos resultaban tan complejos. Se me ocurren un montón de cosas que decir sobre eso, pero son todas sin fuste, sin un agarradero al que confiarse, pura especulación… Lo dejo, pues.

No todos los actores y actrices de nuestro país tienen la inmensa suerte de debutar en las artes escénicas en uno de los teatros más ansiados por cualquier intérprete, el Teatro Romano de Mérida. Pero en el caso de Assumpta Serna ha sido así. Llegar y besar el santo, que se suele decir. Serna no es una actriz que se haya prodigado por los escenarios de nuestro país. De hecho, si buscamos algo relacionado con las tablas en su currículum no encontraremos producción alguna en la que haya trabajado. Una actriz con mucha suerte. A pesar de ello, Assumpta Serna conoce muy bien el mundo cinematográfico y televisivo, y eso se ha dejado ver en la producción que estrenó el pasado miércoles en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida en su 68 edición. Minerva, una coproducción del Festival y de la compañía Samarkanda Teatro, corresponde al primer estreno en la arena emeritense de la cuota de artistas extremeños en la cita estival.

Martes, 19 de julio de 2022. Día 19

Hay dos caminos para conocer a alguien artísticamente. Uno es el de conocer sus gustos; el otro, que yo prefiero, es el de descubrir sus fobias. Mark Twain, por ejemplo, le tenía una manía tremenda a Jane Austen. “Cualquier biblioteca es buena siempre que no tenga un sólo ejemplar de Jane Austen. Incluso si no tiene ni siquiera un sólo libro de cualquier otro autor”, decía el escritor norteamericano. Por cierto, que mark twain es un pseudónimo que tomó de su experiencia como piloto de barcos en el Mississippi. Lo de doblar las letras es de coña, ¿no? Yo creo que sí, que es una broma. Eso le respondí a mi hija cuando tenía ocho años y preguntó si era de coña el nombre al pasar por Poyales del Hoyo. Mark twain era una marca que indicaba que había suficiente agua para navegar. Yo le hago caso y navego por donde nos dice. A Austen la orillamos.

Lunes, 18 de julio de 2022. Día 19

Llevo un par de días alucinado con una noticia que publicó este medio. El cardenal Monescillo era un nombre de calle de Ciudad Real. Luego adquirí, no les digo cómo, un par de volúmenes en los que se estudia su figura, editados por la Universidad de Castilla-La Mancha, que Antolín Monescillo era de Corral de Calatrava, de este Campo del que Almagro fue cabeza. Ayer reapareció el cardenal, su biblioteca más bien, porque dizque en 1929, muerto y enterrado el corraleño, de donde salió rumbo al Museo de Artes Escénicas un grabado de Calderón atribuido a Antonio Gómez Cross, un pintor romántico y valenciano del siglo XIX. Junto al grabado iba una vitrina con un hueso de la mano derecha de Calderón de la Barca, como si fuera el mismo Jesús o san Nepomuceno. Reliquias literarias, en este caso avalada por un acta que firma Julián Romea, el mítico actor, en 1840. Busquen la historia del duelo de Julián Romea y el crítico Ignacio Escobar, que es buena, pero que nos aleja de nuestro propósito.

Domingo, 17 de julio de 2022. Día 18

Para coger fuerzas de cara a la última semana del Festival, el domingo estuve en la piscina. Los que no tenemos en casa, tenemos que buscarla fuera, en Granátula en mi caso, donde, como era previsible, coincidimos algunos de los que vivimos en Almagro. Entre ellos, Álvaro Ramos, flamante técnico de Cultura, amigo y compañero, con el que hablé un rato de toros (él, yo no tengo ni idea de eso), fútbol y teatro con el agua al cuello o un poco más abajo, porque me quemé los hombros.

Sábado, 16 de julio de 2022. Día 17

¿Qué puede salir mal, debió de pensar Lope, si mezclo una historia de romanos, una hagiografía y el metateatro? Pues casi todo, me temo. ¿Qué puede salir mal, debió de pensar Lluis Homar, si llevamos a escena, tal cual, casi sin tocarla, una obra de Lope que mezcle una historia de romanos, una hagiografía y el metateatro? Pues casi todo. Lo fingido verdadero es un rollo. Y más si nos dan gato por liebre y no viene Israel Elejalde, un actor prodigioso, ya haga de Hamlet o de San Ginés. No vino a Almagro y pusieron a un rubio, que no lo hizo mal, pero que no alcanza, al menos por el momento, el nivel de Elejalde. De hecho, casi nadie llega nunca a ese nivel. El rubio se llama Nacho Jimémez y seguro que acaba triunfando. Fue a más durante la representación, pero sus groupies añoramos a Elejalde.