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Paula Iwasaki: «Nueva York y El fantasma de la ópera en Broadway marcaron el inicio de mi pasión por la interpretación»

Recuerda que la primera oportunidad profesional como actriz se la dieron en La Escalera de Jacob representando Ay Carmela con su compañía de teatro, Caramba Teatro en el 2011. En una fiesta de carnaval se disfrazaría de Amy Winehouse. La lleva dentro de sí y siempre que puede o tiene oportunidad se quiere caracterizar de ella. Cuando se encuentra sola delante de un espejo lo primero que piensa es en cortarse el pelo. Afirma que le pesa mucho y le da mucho calor. El rasgo físico del que se siente más orgullosa es de sus ojos. El momento de su vida en el que ha sentido más vergüenza es cuando no superó las pruebas de acceso en la Real Escuela Superior de Arte Dramático con dieciocho años. Se puso en cuestión todo su mundo y lidió con muchas inseguridades. Hasta que no fue consciente de ellas no pudo recomponerse, reconstruirse, aceptarlas y superarlas. Su canción preferida, y que últimamente está escuchando mucho es Go Solo, de Tom Rosenthal.

 

Paula Iwsaki 1

 

Paula Iwasaki tiene miedo al olvido, al paso del tiempo y que se pierdan cosas que ahora mismo tienen una gran presencia en su vida. Miedo a la pérdida de la memoria. Sería capaz de mentir por salvar a quien más quiere. Es muy difícil que pierda los nervios porque tiene un gran sentido del autocontrol (aunque reconoce que la procesión va por dentro). Al otro sexo le envidia que hayan tenido la cultura, la educación y el lugar que le ha dado esta sociedad a lo largo de su historia, y que no conozcan la otra parte con la que las mujeres han tenido que lidiar, pelear, luchar y reivindicar. No puede detenerse en un hecho concreto de la historia de la humanidad que le produzca mucha admiración. Cree que todo es tan circular que podría hablar de muchos. La historia de Hipatia de Alejandría le parece fascinante, el momento en el que ese personaje trasgrede y acaba siendo linchada por una turba de gente. “El contexto histórico de Hipatia es el que rompía con la historia antigua y entraba en el mundo moderno”.

Sin lugar a dudas, el hecho de la historia de la humanidad que le produce mayor rechazo es el genocidio nazi. Aunque comprende los usos de redes sociales, considera que su uso está sujeto por una anarquía que no sabe muy bien en qué va a terminar. Le preocupa, porque todo el mundo opina, todo el mundo pide, pero no siempre se puede decir lo que queramos, de cualquier manera y en cualquier contexto, y de cualquier modo. “En el anonimato y en la soledad de tu pantalla te engrandeces, y a veces, y con suerte, dices algo muy lúcido, o dices tremendas barbaridades. Es algo que me sorprende, me genera curiosidad, pero también me asusta muchísimo”. El infierno particular de Paula Iwasaki no está en este momento en su vida. Por suerte se encuentra en un momento muy luminoso. Le hubiera encantado ser la protagonista de La decisión de Shopie. Nuestra protagonista de hoy pasaría una noche, como no podía ser de otra manera, con Amy Winehouse. Por último, un recuerdo de la niñez que la atrapa de vez en cuando es verse con sus dos perros.

 

 

Paula Iwasaki nace en Sevilla. Tras culminar sus estudios de bachillerato en humanidades se traslada a Madrid para iniciar su recorrido de Interpretación Textual en la Real Escuela Superior de Arte Dramático (RESAD). Continúa su formación como actriz realizando talleres y seminarios con Ángel Gutiérrez, Carles Alfaro, Laila Ripoll, Vicente Fuentes, Declan Donnellan y Pablo Messiez entre otros.

Complementa su carrera con formación musical en guitarra flamenca, canto y piano en España y perfecciona la técnica vocal en Estados Unidos en las academias Broadway Dance Center y en Ithaca College of New York.

Se convierte en co-fundadora de la compañía Caramba Teatro en el 2011 junto al actor

Guillermo Serrano estrenando con ella ¡Ay, Carmela! bajo la dirección de Yolanda Porras. Después de verles interpretar su obra en las ruinas históricas de Belchite, José Sanchis Sinisterra escribe para ellos El lugar donde rezan las putas” y estrenan en el Teatro Español en 2018.

 

 

Desarrolla su trayectoria profesional en teatro desde el 2014 con montajes como Trágala, Trágala (Yllana y Ron Lalá) en el Teatro Español; La villana de Getafe (Roberto Cerdá), El perro del hortelano (Helena Pimenta), Fuenteovejuna (Javier Hernández Simón) y La dama boba (Alfredo Sanzol) en la Compañía Nacional de Teatro Clásico como integrante de la IV promoción de la JCNTC; Luces de bohemia (Alfredo Sanzol), Top Girls (Juanfra Rodríguez) y Madre Coraje y sus hijos (Ernesto Caballero) en el Centro Dramático Nacional, y actualmente es protagonista de la obra Castelvines y Monteses (Sergio Peris Mencheta) coproducida por la CNTC y la productora Barco Pirata.

En audiovisual, ha intervenido en las series Centro Médico para TVE, Scoop para La Sexta y La Catedral del Mar, dirigida por Jordi Frades para antena 3 y Netflix, y recientemente en Historias para no dormir dirigida por Rodrigo Sorogoyen para TVE y Amazon Prime. En 2019 protagoniza el cortometraje “Terra Firma” escrito por Blanca Doménech y dirigido por Amy Hodges para la serie Europeans. Dramas for a divided union producido por The Guardian.

Estrena como dramaturga el monólogo “Al fondo” con dirección de Salva Bolta y coordinado por Alberto Conejero en el festival Frinje (2015) y publica en el libro Hnegra (Alrevés) su cuento “Hore Shakul”. En 2019 inicia su actividad como narradora de audiolibros grabando más de veinte títulos en un año con Penguin Random House, Audible y Storytel.

 

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