Masescena - Teatro

AÑO VI  Número 255

07 JULIO 2022

Llega al Teatro Bellas Artes de Madrid una propuesta teatral que recupera la figura de Clara Campoamor, mujer que luchó incansablemente por el voto de las mujeres en 1931 y que pagó un alto precio por esta lucha. Su figura ha permanecido casi en el olvido y cuando se cumplen 50 años de su muerte en el exilio (30 de abril de 1972 en Suiza), esta obra de teatro pone de manifiesto su importancia en nuestra historia.

Más de tres décadas después del estreno de ¡Ay, Carmela!, esta mítica tragicomedia de Sanchis Sinisterra, que adaptó al cine Carlos Saura, vuelve a dar voz a los olvidados de la Guerra Española, a velar por la memoria de los pueblos. La obra cuenta la historia de dos cómicos que se quedan atrapados en la zona franquista y se ven obligados a ofrecer un espectáculo de varietés a las tropas nacionales y a milicianos de las Brigadas Internacionales.

La Sala Principal del Teatro Español, espacio del Área de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid, presenta el 6 de mayo el estreno en Madrid de La casa de Bernarda Alba, el clásico de Federico García Lorca en un versión actualizada y depurada con dramaturgia y dirección de José Carlos Plaza, Premio Nacional de Teatro. La obra, que podrá verse hasta el 5 de junio, está protagonizada por Ana Fernández (Angustias), Ruth Gabriel (Magdalena), Mona Martínez (María Josefa), Zaira Montes (Martirio), Rosario Pardo (Poncia), Montse Peidro (Amelia), Marina Salas (Adela) y Consuelo Trujillo (Bernarda).

Canción es una performance para solista y público cantante que estará en el Teatro del Barrio del 30 de abril al 28 de mayo. El público participa en este viaje por los miedos, deseos y contradicciones que su autor, director e intérprete, Nacho Bilbao, vive habitualmente en el encuentro con el resto de la gente. Un viaje cantado y desnudo, en el que “espero que mis preguntas y secretos sean los del público, para que cantemos juntos”, señala.

Ana (Bárbara Lennie) es una actriz de teatro cuya carrera está estancada. Diego (Javier Cámara) es un director de taquillazos de cine. Ambos representan, aparentemente, los dos extremos de la profesión artística: el éxito y el fracaso. Ambos están, además, atravesando una situación de crisis personal, y sus historias están conectadas por una figura común: el padre de Ana, un director de cine de culto en los 80, que ha jugado un rol importante y muy diferente en la vida de ambos.

La Sala Margarita Xirgu del Teatro Español, espacio del Área de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid, presenta del 3 de mayo al 12 de junio la segunda edición de Plataforma, un espacio de exhibición que tiene como objetivo fomentar el impulso y la difusión de creadores emergentes a través de la programación de seis espectáculos con algunas de las propuestas más interesantes del circuito alternativo madrileño y, por primera vez, también de la escena europea.

El éxito del reciente teatro argentino en Buenos Aires, El equilibrista, protagonizado por el actor Mauricio Dayub, se estrena en España en Teatros del Canal del 4 al 8 de mayo. Dayub ha volcado en él historias familiares a partir de un grupo de personajes que forman una especie de retrato genealógico de su propio pasado, y por el que el actor recibió en Argentina el Ace de Oro como mejor intérprete en Buenos Aires y la Estrella de Mar de Oro en Mar del Plata. Además, la obra ganó el premio Konex al mejor espectáculo unipersonal en 2021.

Llega la primavera y LaJoven trae otra propuesta que dialoga directamente con Europa a través del pasado para entender el presente y futuro: Praga, 1941;  una obra escrita por el dramaturgo Paco Gámez, reciente ganador del Premio Lope de Vega y el Certamen de Comedia del Teatro Español. 

"Blast" es el encuentro improbable entre 7 jóvenes elegidos tras una convocatoria abierta en la que Teatro En Vilo se propuso encontrar a “artistas, activistas y visionarios menores de 26 años con la arrogancia, la esperanza y el humor suficientes como para creer que es posible cambiar el mundo desde un escenario”. De las 970 solicitudes recibidas, ellos fueron los elegidos, y ahora se enfrentan a la vertiginosa tarea de intentar generar un impacto de cambio desde el escenario de un teatro, en directo y sin guion previo.

Carlos Bugallal tiene ya algunos años. Tampoco tantos. Los justos para haberse construido una buena carrera como brooker y haber "armado" una buena familia. También tenía una ilusión que le tiraba de la piel más que un traje de neopreno a un buzo. Y pensó ¿por qué no? Corría el año 2019 y la sombra del COVID ni se había anunciado. Así que lo hizo: triple mortal para atrás y ahí se plantó en el Café Gijón a estrenar. Y eso que el Café Gijón nunca había sido un escenario de teatro. Al igual que Carlos Bugallal no había intentado antes ser actor. Y en ese camino andan.