Masescena - La danza contemporánea tomó València con la X edición del “Festival Circuito Bucles”

AÑO VI  Número 275

26 NOVIEMBRE 2022
LA X EDICIÓN SE CELEBRÓ HASTA EL PASADO 23 DE OCTUBRE DE 2022

La danza contemporánea tomó València con la X edición del “Festival Circuito Bucles”

La danza contemporánea regresó a València con la X edición del “Festival Circuito Bucles. Hasta el pasado día 23 de octubre numerosas propuestas se pudieron disfrutar en distintos puntos de la ciudad, especialmente en el barrio de Russafa, donde el certamen inició su andadura.

Por ejemplo, La Mutant fue el escenario para el estreno de Vombing, una experiencia interdisciplinar de la mano de Parets y el Club Mutante. En medio de la noche en un parking oscuro de la ciudad, un vehículo se detiene y un grupo de individuos realizan un acto inhóspito. Se realizaron dos pases de tan singular propuesta.

 

Las calles de Russafa, contenedor de propuestas para el sábado

Ocho fueron las propuestas dancísticas que el Festival Bucles ofrece para el sábado 15 de octubre. La nave 3 del Parque Central se convirtió en la sede del worshop Polvo Somos y Nos Convertiremos. Estuvo dirigido a bailarines especializados en contemporáneo y danza clásica, que quieran descubrir el vocabulario utilizado por el coreógrafo Akram Khan para la creación de sus piezas, basado en el Katak fusionado con danza. El resultado del workshop se mostró por la tarde, a las 17:00 horas en la Plaza de San Valero. Estuvo impartido por la ex bailarina del English National Ballet e intérprete de diversas de sus piezas trabajadas con Akram Khan, María José Sales.

También la Nave 3 del Parque Central en colaboración con La Escalante acogió el programa de Joves Creadors con el estreno de Corashe con Raquel Castelló & Fernando Cencillo, y Éxtasis de la Gerard Collins. El parque fue el escenario del taller intergeneracional por parte de Hort-Art. Titulado Niu o com Construir la Casa del Futur, se trata de un taller de danza contemporánea que enlaza aspectos motores y sensoriales con la arquitectura del cuerpo y la ocupación de espacios pensando el cuerpo como casa, una estructura permeable, que se transforma en relación con el entorno.

Ya por la tarde, la Plaza de San Valero se convirtió en una experiencia coreográfica por parte de Élida Dorta y Javier Arozen. La letra U en su representación gráfica, que entendemos como el conjunto de una curva que une dos líneas rectas, dando lugar a un espacio “entre”, un tercer cuerpo que adquiere la función de recipiente, donde reside la tensión entre esas dos unidades antes de la colisión. A veces el uno es sombra, porque el dos permanezca en la luz o los dos se desdibujan para dar lugar a una multiplicidad que se abre a nuevas posibilidades fuera de las definiciones.

Enrique del Castillo, premio internacional de arte sonoro PowSolo 2021, estrenó Umbráfono, una performance sonora con tres lectores ópticos capaces de transformar en sonido los estímulos luminosos de piezas sobre negativo de 35 mm que se proyectan sobre unas células fotosensibles. En la calle Puerto Rico de Russafa.

El Sporting Club Russafa acogió a partir de las 19:00 horas la experiencia coreográfica a cargo de eLeCeDe  ‘Extracte de Pèls de Colom’, que hizo alusión a aquella visión distorsionada de un concepto: la danza, el lugar que ocupa y el lugar en el cual se diluye. Se trata de un repaso de los grandes referentes de la historia de la danza y de los estilos del movimiento.

Para concluir la jornada, la Sala Russafa volvió a cobrar protagonismo con Paula Serrano y su obra Todos saben lo que está pasando.

 

Un domingo de experiencias coreográficas

El domingo 16 de octubre, La Rambleta fue el escenario de tres experiencias coreográficas. Por la mañana la creación ex profeso de Co’Dis  por parte de la joven compañía del festival La Taronja Escènica, que trata de la revisión del movimiento intuitivo. Por la tarde, el estreno Dispositivo para Secuencias Editables de Elton Luis Medang y Julia Zac, relacionan las herramientas de edición de video con el sistema coreográfico propio de la investigación. Para terminar, se representó una pieza escogida de la Red Acieloabierto Índico, de Daniel Abreu, un trabajo creado para espacios no convencionales, que nace por un lado desde el deseo interno de continuar buscando en el simbólico, y por otro de la confianza.

Por último, la Sala Russafa de nuevo fue el escenario a las 20:00 horas de la última experiencia coreográfica del domingo, a cargo de Paula Serrano con su segunda obra Todos saben lo que está pasando.

 

Diez ediciones

Hasta el 23 de octubre más de 36 propuestas y actividades, 20 compañías y cuatro colectivos de danza valencianos, ocho compañías nacionales, dos propuestas internacionales, un workshop, dos propuestas para familias, dos talleres y dos clases magistrales, dos performances sonoras, un concierto en directo, debates y encuentros con programadores, así como la celebración del Certamen Coreográfico Circuito Bucles & Carm’e’n Dansa engranan las principales actividades de esta edición especial.

El “Festival Circuito Bucles” celebra su décimo aniversario integrando la danza en la sociedad, a través de un formato y propuestas alternativas. Una edición que promete ser la más experimental. Bajo el lema “The Beat’’, fiesta y espíritu, donde el ritmo individual, bajo la vibración de la música tecno, la convierte en un latido grupal.

Este año apoyan la iniciativa: la Generalitat Valenciana, Institut Valencià de Cultura, el Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana a través del Centre del Carme Cultura Contemporània, el Ayuntamiento de Valencia, la Diputación de Valencia, el Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música, la Universitat de València, La Rambleta, La Fundación de la Sociedad General de Autores de España (SGAE), la Sala Carme Teatre y Cajamar. También ha contado con la colaboración de las facultades de Ciencias Sociales y Psicología de la Universitat de València.

 

Integrar la danza en la sociedad

El festival de danza Circuito Bucles nació en 2013 con un marcado formato alternativo. De carácter anual, busca integrar la danza en la sociedad a través de la exhibición de piezas de pequeño formato y duración que se desarrollan en espacios no convencionales. El festival logró en su edición de 2019 una asistencia de más de 5.000 espectadores.